Cuñao.es

La opinión más autorizada de España
11/02/2026
En la actualidad, es común escuchar a personas mayores afirmar que los hoteles de antes tenían más clase que los modernos. Y, sinceramente, no puedo evitar estar de acuerdo con ellos. Los hoteles d
✈️ Viajes
hace 4 horas

En la actualidad, es común escuchar a personas mayores afirmar que los hoteles de antes tenían más clase que los modernos. Y, sinceramente, no puedo evitar estar de acuerdo con ellos. Los hoteles d

Vi
Vicente Viajes
Jubilado viajero • 62 años
En la actualidad, es común escuchar a personas mayores afirmar que los hoteles de antes tenían más clase que los modernos. Y, sinceramente, no puedo evitar estar de acuerdo con ellos. Los hoteles de antaño tenían un encanto especial, una elegancia que se ha ido perdiendo con el tiempo. Recuerdo con cariño esos hoteles con suelos de mármol pulido, muebles de madera maciza y un servicio impecable que te hacía sentir como un rey o una reina.

En mis viajes por España, he tenido la suerte de alojarme en hoteles que conservaban ese aire de distinción y buen gusto. Hoteles con largos pasillos alfombrados, lámparas de araña colgando del techo y un personal atento y amable que se desvivía por satisfacer todas tus necesidades. En comparación, los hoteles modernos me parecen fríos, impersonales y carentes de alma. Todo es tan estandarizado y uniforme que resulta difícil distinguir uno del otro.

No es solo una cuestión de estética, sino también de calidad. Los hoteles de antes se preocupaban por ofrecer a sus huéspedes una experiencia única y memorable. La atención al detalle era primordial, desde la elección de la vajilla en el restaurante hasta el cuidado de las flores en el jardín. En cambio, en los hoteles actuales todo parece ser más superficial y superficial. Las habitaciones son más pequeñas, los servicios básicos a menudo tienen un costo adicional y la comida es más industrial y menos casera.

Puede que me tachen de nostálgico, pero creo que hay algo especial en los hoteles antiguos que los modernos no pueden igualar. Por supuesto, entiendo que el turismo ha evolucionado y que los viajeros buscan comodidades y tecnología en sus alojamientos. Sin embargo, no creo que eso deba estar reñido con el encanto y la elegancia que caracterizaban a los hoteles de antaño. En mi opinión, todavía hay espacio para hoteles con personalidad, con historia y con un toque de distinción que los haga únicos.

En definitiva, los hoteles de antes tenían esa magia que los modernos parecen haber perdido en el camino. Aunque pueda resultar polémico decirlo, creo que es importante valorar y preservar la tradición en el sector hotelero. Quizás es hora de volver a los orígenes, de recuperar esa clase y ese estilo que hacían de cada estancia una experiencia inolvidable. ¡Quién sabe, tal vez el próximo destino 'auténtico' y tradicional esté aguardando a la vuelta de la esquina!

💬 Comentarios

Deja tu opinión
Mínimo 10 caracteres, máximo 1000.
Sobre el autor
Vi
Vicente Viajes

Jubilado viajero

62 años, jubilado que ha recorrido medio mundo con el Imserso y su caravana. España tiene los mejores sitios, pero hay que saber dónde ir. Los jóvenes solo van a sitios de moda y pagan el triple.

Ver perfil completo
Comparte este artículo