Aquí se viene a opinar, no a aprender. Llevamos 40 años diciéndolo y nadie nos ha desmentido con argumentos, solo con datos, que es otra cosa. Este periódico recoge el sentir de una nación que sabe de todo: de fútbol, de política, de cocina, del motor del vecino y, por supuesto, del cuñado del primo que trabaja en Moncloa.
Creemos firmemente en la cuñadocracia: el sistema por el cual la opinión del que lleva treinta minutos en la sobremesa vale por mil informes del Banco de España. Creemos que los coches de antes duraban más, que las películas de antes eran mejores, que con un buen jamón y una libreta se arregla España, y que cualquier problema del mundo tiene una solución que a ti, que has leído un libro, se te escapa.
Leer Cuñao.es es una experiencia espiritual. Vas a estar de acuerdo en todo o vas a estar profundamente equivocado. No hay términos medios.