Desde que tengo uso de razón, he estado rodeado de motores diésel. Para mí, un buen motor es aquel que tiene potencia y durabilidad, no como los motores eléctricos de los coches modernos que parecen más ordenadores que otra cosa. Es por eso que cuando veo los nuevos todoterrenos llenos de plástico y tecnología innecesaria, no puedo evitar sentir nostalgia por los vehículos de antaño.
Recientemente, he leído sobre el Fiat 4x4 con capacidad de carga de 3 toneladas y dotes todoterreno infalibles que quiso ensombrecer al mítico Hummer. ¡Qué aberración! Para mí, un verdadero todoterreno debe ser resistente, no una caricatura de lo que solían ser los vehículos todo terreno. Menos plástico y más autenticidad, eso es lo que hace falta en la industria del motor.
Y no hablemos del nuevo lanzamiento de Honda, la todoterreno-todoasfalto más esperada que llegará en 2026. ¿Realmente necesitamos más tecnología en nuestros coches? ¿Qué pasó con la simplicidad y la fiabilidad de los vehículos de antes? Yo sigo disfrutando de mi Seat León del 2008, un ejemplo perfecto de lo que debe ser un coche: resistente, duradero y sin complicaciones.
Recuerdo cuando compré mi primer coche, un viejo Renault 4 que me llevó a todas partes sin darme ningún problema. Esa es la verdadera esencia de un buen vehículo, no la cantidad de gadgets que pueda tener. La autenticidad se ha perdido en la industria automotriz, y es hora de que los fabricantes vuelvan a lo básico y nos den coches que duren, no solo unos años, sino décadas.
En definitiva, menos plástico y más autenticidad es lo que necesitamos en los todoterrenos de hoy en día. Como amante de los motores diésel y de la mecánica tradicional, no puedo más que lamentar la dirección que está tomando la industria del motor. Es hora de volver a la simplicidad y la fiabilidad de los vehículos de antaño. Solo así podremos recuperar la verdadera esencia de la conducción.
🚗 Motor
19/01/2026
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