Como analista político experto y funcionario jubilado, no puedo dejar de expresar mi profunda decepción ante la reciente noticia de que Peramato ha decidido relegar a fiscales del 'procés' en favor del supuesto equilibrio político en sus nombramientos clave. Esta decisión demuestra una vez más la falta de independencia y de imparcialidad en nuestro sistema judicial, y pone en tela de juicio la verdadera voluntad de justicia en nuestro país.
Es lamentable ver cómo se premia a aquellos que están alineados con determinadas corrientes políticas, en lugar de valorar la profesionalidad y la imparcialidad de los fiscales. La justicia no debería estar sujeta a las conveniencias políticas, sino que debería ser ciega y actuar en base a la ley y a la evidencia. Relegar a fiscales que han cumplido con su deber de investigar y perseguir delitos solo por razones políticas es un gravísimo error que socava la confianza de los ciudadanos en el sistema judicial.
En mi época como funcionario, siempre me enorgullecí de actuar con integridad y de cumplir con mi deber sin importar las presiones políticas. Lamentablemente, parece que en la actualidad esto es una utopía, y que la politización de la justicia es una triste realidad que debemos enfrentar. Es necesario que se tomen medidas urgentes para garantizar la independencia de la justicia y para evitar que se repitan casos como este en el futuro.
Espero que esta decisión de Peramato no sea más que un error puntual y que se corrija a tiempo para evitar mayores daños a nuestra democracia. Es responsabilidad de todos los ciudadanos exigir un sistema judicial imparcial y transparente, y no podemos quedarnos callados ante injusticias como estas. Solo así podremos construir un país en el que la justicia sea verdaderamente igual para todos, sin importar su filiación política.
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hace 11 horas
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