Semana Santa récord y vosotros pagando 300 euros por noche: yo tengo mi sitio

Esta Semana Santa ha sido un disparate. Más del diecisiete por ciento de subida en reservas en toda España, Canarias con el ochenta y cinco por ciento de ocupación, Baleares con el setenta y los hoteles de Madrid pidiendo trescientos euros por noche para una doble con vistas a un patio interior. Y todo por la dichosa inestabilidad geopolítica de Oriente Medio, que ha redirigido el turismo del Mediterráneo oriental hacia España. Pues nada, los que ya estábamos aquí pagando lo que hay que pagar, ahora lo pagamos al doble por culpa de unos señores que no se ponen de acuerdo a cuatro mil kilómetros. Bonito.
¿Que para qué ir a Mallorca pagando doscientos euros la noche en un hotel de tres estrellas que en 2019 costaba setenta y cinco? ¿Para hacerse la foto en una cala con doscientas personas más? Mire usted, yo he recorrido España con la caravana desde que me jubilé hace once años. He estado en Cabo de Gata cuando Cabo de Gata todavía era Cabo de Gata, en las Hurdes cuando no había Wi-Fi en el camping, en Sanabria a finales de los noventa antes del aluvión gallego. Y le voy a decir una cosa: los mejores sitios de España no se anuncian en redes sociales. Se descubren preguntando al señor del bar del pueblo de al lado. Y cuestan tres veces menos.
Mi cuñado, el que se va con el Imserso a Benidorm religiosamente cada noviembre, este año le insistí: “Vente conmigo a la Sierra de Guadarrama por el Cordel de las Merinas, dormimos en un camping de dieciocho euros la parcela y comemos truchas en un mesón que cuesta catorce euros el menú con postre y café”. Pues nada, no me hizo caso. Se fue con la mujer cuatro días a Benidorm pagando cuatrocientos ochenta euros entre los dos a media pensión en un edificio donde el ascensor olía a fritanga. Y luego me dice: “Vicente, qué razón tenías”. Pues claro, hijo, claro.
España tiene lo mejor del mundo y la mayoría de la gente no se entera. Tienen Picos de Europa, tienen los Ancares, tienen el Hayedo de Tejera Negra a una hora de Madrid con menos gente que el atasco de la A-6. Pero claro, eso no sale en TikTok. En TikTok salen Las Médulas con cola para hacerse la foto, salen los chiringuitos de Ibiza, salen los hoteles de Marbella. Y ahí va todo el mundo, pagando lo que les piden, masificando los sitios y dejando los buenos completamente vacíos para nosotros. Yo me callo: que paguen, que se hagan la foto, y los que sabemos buscar seguimos teniendo media España para nosotros solos. Pero conste que avisé.



