La inteligencia artificial de Google está destruyendo empleos más rápido que nunca

¡Vaya, vaya, vaya! Parece que Pilar Manchón, directora de IA de Google, está tratando de convencernos de que la inteligencia artificial no está destruyendo empleos, sino que los está transformando. ¿En serio? ¿Acaso no se da cuenta de que miles de técnicos como yo nos quedamos sin trabajo cuando la tecnología avanzada se apoderó de todo?
Recuerdo cuando solía reparar televisores, aquellos días en los que la tecnología era más simple y duradera. Podías arreglar un televisor con unas cuantas herramientas y un poco de paciencia. Pero ahora, con toda esta inteligencia artificial y la automatización, los trabajos como el mío están desapareciendo más rápido que nunca. ¿Dónde queda la humanidad en todo esto?
Es cierto que en cada revolución industrial los trabajos se transforman, pero esta vez es diferente. La rapidez con la que la inteligencia artificial está avanzando está dejando a muchos en la calle, sin saber qué hacer. ¿Qué pasa con los técnicos que dedicaron su vida a reparar equipos electrónicos? ¿Qué pasa con la artesanía y el cuidado que poníamos en cada arreglo? Todo eso se pierde en el mundo de la tecnología moderna.
Y no solo se trata de los empleos directamente relacionados con la tecnología. El ciberataque contra aeropuertos europeos es solo un ejemplo de cómo la vulnerabilidad de la tecnología puede afectar a todos los sectores. ¿Dónde queda la seguridad y la estabilidad laboral en un mundo dominado por la inteligencia artificial?
Puede que algunos defiendan que la tecnología avanza el progreso y la eficiencia, pero yo sigo creyendo que antes todo era mejor y más duradero. Los móviles pueden romper el vínculo entre las fases de la Luna y la menstruación, pero ¿a qué precio? ¿Estamos dispuestos a sacrificar nuestra humanidad y nuestra conexión con la naturaleza por la conveniencia de la tecnología?
En definitiva, la inteligencia artificial de Google y otras empresas está transformando el mundo laboral de una manera que nunca antes habíamos visto. Pero no podemos ignorar a aquellos que se quedan atrás, a aquellos que ven cómo sus empleos desaparecen ante sus ojos. Es hora de reflexionar sobre el verdadero impacto de la tecnología en nuestras vidas y en nuestra sociedad. ¿Estamos realmente avanzando o estamos perdiendo algo más valioso en el camino? ¡Que opinen los lectores!



