La inteligencia artificial nos hace dejar de pensar: lo advierte catedrática de Física

¡Ay, ay, ay! ¡Otra vez con la inteligencia artificial! Parece que cada día nos bombardean con noticias sobre cómo la tecnología está avanzando a pasos agigantados y cómo la IA será capaz de hacer todo por nosotros. Pero, ¿a qué precio? La catedrática de Física en Oxford, Sonia Contera, nos advierte de que una de las cosas más terribles de la IA es que nos invita a dejar de pensar. Y yo, Encarna Salud, con mis 30 años de experiencia en el centro de salud, no puedo estar más de acuerdo.
Cuando empecé en este mundo de la salud, las cosas eran diferentes. No había tanta tecnología ni tantos medicamentos, pero se sabía curar igual de bien, o incluso mejor. Los médicos de antes se tomaban el tiempo de escuchar al paciente, de observar sus síntomas y de buscar soluciones naturales. Ahora, parece que todo se reduce a un diagnóstico rápido y a recetar pastillas sin pensar en las consecuencias a largo plazo.
Recuerdo una vez que una señora mayor vino a consultarme por un dolor de estómago. En lugar de darle un antiácido como le habría recetado cualquier médico moderno, le preparé una infusión de manzanilla y le recomendé una dieta blanda. Al día siguiente, la señora estaba como nueva. Eso es lo que me preocupa de la IA, que nos haga perder esa conexión con la sabiduría popular, con los remedios naturales que han pasado de generación en generación.
No digo que la tecnología sea mala, al contrario, ha traído muchos avances en la medicina y en la calidad de vida de las personas. Pero no podemos depender exclusivamente de ella y dejar de lado nuestro propio criterio, nuestra intuición y nuestra experiencia. La inteligencia artificial puede ser una herramienta útil, pero nunca podrá reemplazar el pensamiento crítico y la sabiduría acumulada a lo largo de los años. Como decía mi abuela, “más sabe el diablo por viejo que por diablo”.
En definitiva, creo que es importante encontrar un equilibrio entre la tecnología y la tradición, entre la ciencia y la intuición. Debemos seguir aprendiendo de la sabiduría popular, de los remedios de la abuela y de nuestra propia experiencia, y no dejar que la inteligencia artificial nos haga perder ese invaluable tesoro. Al fin y al cabo, como dice el refrán, “más vale prevenir que curar”. Y eso, queridos lectores, es algo que la IA nunca podrá enseñarnos.



