Cuarta semana de huelga de médicos: yo trabajé treinta años sin faltar un día

Otra vez de huelga los médicos. La cuarta ronda en lo que va de año, esta del 27 al 30 de abril. Cuatro días seguidos sin consulta, sin cirugías programadas, sin pruebas. Y los pacientes esperando, claro, como siempre. Mónica García, la ministra, comparece hoy en el Senado para explicarse. Pues a ver qué cuenta, porque la huelga la han convocado los sindicatos médicos y a la ministra le toca apechugar con un decreto de Estatuto Marco que el sector dice que no le gusta. Yo, que trabajé treinta años de auxiliar de enfermería en el centro de salud de mi barrio, os puedo decir una cosa muy clara: en mis tiempos no se hacían huelgas de cuatro semanas. Se hacían dos días, máximo. Y nunca tocando a quirófanos.
¿Que tienen razón los médicos en que están mal pagados comparados con Europa? Pues sí, la tienen. Un especialista español cobra entre cuarenta y cincuenta y cinco mil euros brutos según comunidad, y en Alemania por el mismo trabajo cobra ochenta. Eso es así. ¿Que tienen razón en que las guardias de veinticuatro horas sin descanso son una barbaridad? Pues sí, la tienen también. ¿Que el sistema de carrera profesional es opaco y depende del jefe de servicio? También. Tienen razón en muchísimas cosas. Lo que no tienen es derecho a coger a la gente como rehén. Porque eso es lo que es: cuando paras una operación de cadera programada para un señor de ochenta y dos años que lleva nueve meses esperando, lo estás cogiendo de rehén.
Mi cuñado el Pepe estuvo ingresado el mes pasado en el Doce de Octubre por una pancreatitis. Le dieron el alta el día antes de la huelga anterior. Le dijeron, y cito textual: “Don José, le damos el alta hoy porque mañana empieza la huelga y no podemos garantizarle continuidad en el seguimiento”. Eso me lo contó mi hermana llorando. Le dieron el alta antes de tiempo por la huelga. ¿Eso es defender la sanidad pública? Eso es romperla, hijos míos, eso es romperla.
Y luego están las pastillas, otro tema. Lo del desabastecimiento de la ifosfamida, que es un fármaco para el cáncer y para los sarcomas, lleva desde febrero sin stock y se esperaba reposición para abril. Estamos en abril y todavía nada. Mientras los oncólogos buscan alternativas a la desesperada, el sector farmacéutico mira hacia otro lado y la AEMPS publica boletines llenos de novedades como si nada pasara. Cuando hay desabastecimiento de un fármaco contra el cáncer, lo que tiene que hacer el ministerio es comprarlo donde sea, pagar el sobrecoste y distribuirlo. Lo demás es papeleo. Os lo dice una que ha visto pasar a pacientes oncológicos por el centro de salud durante treinta años. Pensadlo bien.



