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miércoles, 15 de julio de 2026
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🗳️ POLÍTICA

Tumban la senda de déficit y siguen todos tan contentos: así no se puede gobernar

Tumban la senda de déficit y siguen todos tan contentos: así no se puede gobernar

Ayer el Congreso tumbó la senda de déficit del Gobierno para 2027-2029. PP, Vox y Junts, todos juntitos votando que no, que entre los tres suman mayoría absoluta cuando les conviene, que es exactamente una vez al mes y siempre para bloquear algo. Y esto, que suena a fontanería parlamentaria, es la llave de los Presupuestos: sin senda de déficit no hay techo de gasto como Dios manda, y sin techo de gasto no hay Presupuestos del 27. O sea, que vamos camino de encadenar otra legislatura entera con las cuentas prorrogadas. Yo esto ya lo vi venir en enero, y que conste que lo dije en la peña antes que en ningún periódico.

Cuarenta años fui funcionario y os voy a explicar lo que significa un presupuesto prorrogado, que en la tele lo cuentan como si fuera un tecnicismo: significa que el Estado funciona con la lista de la compra de hace tres años. Con los precios de hace tres años y las necesidades de hace tres años. Ningún ayuntamiento de quinientos habitantes se administra así, ninguna comunidad de propietarios se administra así, y aquí el cuarto país del euro lleva media década a base de prórrogas y decretos, tan campante. En mis tiempos un ministro de Hacienda sin presupuestos se iba a casa por vergüenza. Ahora hacen rueda de prensa para decir que la culpa es del otro y a la piscina, que es julio.

Y que nadie me venga con siglas, que aquí reparto para todos. El Gobierno presenta la senda sabiendo que no tiene los votos, porque le interesa más la foto del bloqueo que el acuerdo. La oposición vota que no a unos números que en varias cosas dan más margen a las comunidades autónomas que ellos mismos gobiernan, o sea, votan contra su propio bolsillo por fastidiar. Y Junts vota lo que toque ese mes según cómo esté la relación, que aquello ya no es política, es un culebrón de sobremesa. Mientras tanto, la semana del presidente es un desfile de señalamientos judiciales, declaraciones y sentencias de familiares. Entre unas cosas y otras, ¿quién está pensando en la dependencia, en la vivienda, en las pensiones? Nadie. No se enteran o no se quieren enterar.

Lo que tendrían que hacer, y lo digo con la ley en la mano, es lo que se hizo toda la vida: encerrarse en una sala sin cámaras los dos partidos grandes, pactar el marco fiscal a diez años como pactaron en su día las pensiones en el Pacto de Toledo, y luego pelearse por todo lo demás, que para eso está la democracia. Pero claro, para eso hacen falta políticos de Estado, y lo que tenemos son opinadores con escaño y asesor de redes. En mis tiempos los políticos tenían clase; estos tienen community manager. Y así nos luce el pelo, con el país entero pendiente de una final de Mundial para no mirar el BOE. Que a lo mejor es justo de lo que se trata.

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