La factura de la luz supera los cien euros en septiembre, con el aire puesto: ¿casualidad?

Atención, que hoy traigo una de esas que en los medios cuentan en treinta segundos entre el tiempo y los deportes. FACUA calcula que la factura de la luz de un usuario medio con tarifa regulada va a llegar este mes a 106,57 euros. Un 30,5% más que en septiembre del año pasado, que fueron 81,49. El septiembre más caro desde 2022, desde la crisis aquella de la energía que todos recordamos. Y mientras tanto, avisos amarillos por calor en ocho comunidades con máximas de hasta 38 grados. A mediados de septiembre. Con los niños ya en el colegio.
Yo cuarenta años en la radio y os voy a decir lo que no cuentan: esto no es casualidad. Fijaos en la secuencia. Primero, agosto, que ya fue el mes más caro del año. Luego, septiembre, cuando todo el mundo vuelve de vacaciones, enchufa el aire porque hace un calor de justicia y se encuentra con que la hora punta cuesta más de treinta céntimos el kilovatio. ¿Y la noticia en la tele cuál es? “Consejos para ahorrar en la factura”. Pon la lavadora de madrugada. Desenchufa el cargador. Como si el problema fuera el cargador del móvil de mi nieto. Aquí hay gato encerrado, y el gato cobra en bolsa.
Porque luego ves otra noticia, en la misma semana, que dice que en otro sitio calculan que la factura media va a ser la mitad. La mitad. Uno dice 106 y el otro dice 53. ¿Pero cómo puede ser? Pues porque cada uno hace la cuenta con la casa que le interesa, y así nadie se aclara y nadie protesta. Eso lo aprendí yo en la emisora: cuando no quieres que la gente se enfade, no le mientes, le das tres cifras distintas. La gente no se entera de lo que pasa de verdad y a los dos días está hablando de fútbol.
Yo ya lo dije hace años, cuando nos llenaron los tejados de placas y los campos de molinos: “Veréis como la luz no baja”. Y no bajó. Baja un mes, sube tres, y siempre coincide con cuando más la necesitas: en enero con el frío, en agosto con el calor, y ahora en septiembre con las dos cosas a la vez, calor y vuelta al cole. En mi casa, persiana bajada a las once de la mañana, botijo en la mesa y ventilador de pie, que gasta lo que una bombilla. Mi mujer dice que vivimos como en 1975. Pues en 1975 la factura se pagaba sin mirarla dos veces.
