El eléctrico más vendido de julio es chino y nadie sabe ni pronunciarlo

Me pasa un cliente el ranking de ventas de julio y ahí está, peleando el primer puesto de los eléctricos: el Deepal S05. Deepal. ¿Tú sabes lo que es un Deepal? ¿Y tu padre? ¿Y el chapista de tu barrio? Pues eso. Un coche chino que hace dos años no existía ni la marca, y ahora resulta que se vende en España más que media vida de historia del automóvil. Y con él, BYD peleando con Mercedes y con Kia el podio de marcas. Los eléctricos ya son el 9,2% del mercado este año, dicen muy orgullosos. Muy bien. El 9,2%. O sea, que de cada diez coches que se venden, nueve siguen siendo de los normales. Eso también es un dato, pero ese no lo ponen en el titular.
A ver, que yo no tengo nada contra los chinos, que son los únicos que están vendiendo coches a precio de coche y no a precio de piso. El problema es otro, y os lo dice uno que lleva desde los 16 años con las manos en la grasa: ¿dónde me llevas tú un Deepal cuando se te encienda un testigo en 2031? Al mecánico de barrio no, porque no hay manual, no hay despiece, no hay recambio en tres semanas y la centralita está cifrada como el maletín de un ministro. Al servicio oficial tampoco, porque a lo mejor para entonces la marca ha cambiado de importador dos veces. Los coches de antes duraban porque cualquiera podía repararlos. Estos duran lo que dure la aplicación del móvil.
El otro día entra al taller una vecina con uno de estos eléctricos nuevos, que le ha salido un aviso en la pantalla. La pantalla, todo pantalla. Treinta y dos pulgadas de pantalla y luego el gato y la rueda de repuesto no vienen, que eso ya se ve que era peso innecesario. Le enchufo la máquina y ¿sabéis lo que era? Nada. Una actualización de software pendiente. La señora tres días sin coche por una actualización, como si fuera un teléfono. Mi León del 2008 lleva sin actualizarse dieciocho años y arranca a la primera hasta en enero. Eso sí que es ingeniería y no lo del pantallón.
Y luego el otro titular: los eléctricos de segunda mano se han disparado un 45%. Claro que sí. ¿Y sabéis por qué hay tanto eléctrico de ocasión de repente? Porque el primer dueño ha echado cuentas de lo que vale cambiar la batería fuera de garantía y ha salido corriendo a por un híbrido. El que compra ese coche de ocasión compra la patata caliente de otro. Que oye, cada uno con su dinero hace lo que quiere. Pero cuando dentro de cinco años esté el patio lleno de Deepales parados esperando una pieza de Shanghái, no digáis que Antonio no lo dijo. Un buen diésel nunca falla. Apuntadlo.



