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Antonio Motor: La era eléctrica es una amenaza para la pasión por los motores diésel

🚗 Por Antonio Motor Mecánico
Antonio Motor: La era eléctrica es una amenaza para la pasión por los motores diésel

Desde que era un crío, los motores diésel han sido mi pasión. Desde el olor a gasóleo hasta el rugido característico de un buen motor diésel, todo en ellos me enamora. Pero parece que mi querida pasión está en peligro, amenazada por la llegada imparable de la era eléctrica. Los coches eléctricos son como alienígenas para mí, ordenadores con ruedas que no tienen alma. ¿Cómo es posible que algo tan frío y desalmado pueda reemplazar la emoción y la pasión que despiertan los motores diésel?

Mi Seat León del 2008 es mi orgullo y mi alegría. Lo he cuidado y mimado durante años, y sigue funcionando como el primer día. Es un ejemplo perfecto de lo que debe ser un coche: robusto, fiable y con carácter. No como esas cápsulas eléctricas que parecen sacadas de una película de ciencia ficción. Los coches modernos son una amenaza para la esencia misma de la conducción, han perdido la conexión con la carretera y con el conductor. ¿Cómo podemos dejar que algo tan artificial y efímero se imponga sobre la verdadera pasión por los motores?

Recuerdo con cariño mis primeros años como mecánico, cuando los motores diésel eran el corazón de los coches. Cada motor tenía su propia personalidad y sus propios secretos, y descubrirlos era un verdadero placer. Pero ahora, con la llegada de los coches eléctricos, todo se ha vuelto tan predecible y aburrido. Ya no hay espacio para la creatividad y la pasión en la industria automotriz, todo se reduce a números fríos y eficiencia.

Por eso, me resisto con todas mis fuerzas a aceptar la llegada de la era eléctrica. No dejaré que mi amor por los motores diésel se apague, seguiré defendiendo su valor y su importancia en la historia del automóvil. Porque al final del día, lo que realmente importa es la pasión y el amor que uno pone en lo que hace, y eso es algo que ningún coche eléctrico podrá reemplazar. La era eléctrica puede ser una amenaza, pero yo estoy dispuesto a luchar por mantener viva la llama de los motores diésel. ¿Y tú, estás conmigo o contra mí?

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