Edición digital · Nº 45.026
sábado, 18 de abril de 2026
Fundado en 1982 en Madrí · 1 € (regalado)

Cuñao.es

El periódico de referencia del cuñadismo patrio

«La verdad de toda la vida, contada como Dios manda»
👩‍🍳 COCINA

Carmen Cocina se enfrenta a los cambios culinarios modernos con sus recetas tradicionales

Carmen Cocina se enfrenta a los cambios culinarios modernos con sus recetas tradicionales

En un mundo donde la gastronomía está en constante evolución y las modas culinarias van y vienen, yo, Carmen Cocina, defensora acérrima de la cocina tradicional española, me enfrento a los cambios culinarios modernos con mis recetas familiares que han alimentado a ocho hijos y quince nietos a lo largo de los años. Para mí, la cocina no es solo un lugar donde se preparan alimentos, es el corazón de la familia, el lugar donde se comparten momentos, tradiciones y sabores que perduran en el tiempo.

Desde mi modesta cocina en Córdoba, he visto cómo las tendencias gastronómicas van y vienen, cómo los programas de televisión nos bombardean con platos sofisticados y extravagantes que parecen más una obra de arte que una comida. Sin embargo, yo sigo fiel a mis recetas de toda la vida, aquellas que me enseñaron mi madre y mi abuela, aquellas que me conectan con mis raíces y me hacen sentir orgullosa de mi cultura culinaria.

No es que me niegue a probar cosas nuevas, al contrario, me encanta experimentar con ingredientes y técnicas diferentes, pero siempre vuelvo a mis recetas tradicionales, esas que transmiten el sabor y el cariño de generaciones pasadas. Para mí, no hay plato de alta cocina que pueda superar a un buen guiso casero, a unas croquetas hechas a mano o a un arroz caldoso con productos de la huerta.

En un mundo donde la rapidez y la instantaneidad son la norma, donde la comida rápida y los platos precocinados dominan el mercado, yo defiendo la cocina lenta, la cocina de toda la vida, esa que requiere tiempo, paciencia y dedicación. Porque no hay nada como el sabor de una comida cocinada con amor y esmero, como el aroma que impregna la casa cuando se cocina a fuego lento durante horas.

Así que, queridos lectores, les invito a volver a las raíces, a rescatar las recetas de nuestras abuelas, a disfrutar de la sencillez y la autenticidad de la cocina tradicional española. Porque al final del día, lo que importa no es la sofisticación de un plato, sino el amor con el que se prepara y se comparte. Y en mi modesta opinión, una receta familiar siempre será mejor que cualquier cosa que veas en la televisión. ¡Buen provecho!

También en Cocina